REVISTA LIDERES ECUADOR
Josep Piqué • Teleamazonas • 8 de noviembre de 2018

Entrevista a Josep Piqué, presidente de la Fundación Iberoamericana Empresarial

¿Cómo ve éstas posibilidades de integración? Tenemos una potencia mundial como EEUU que está volcándose hacia el proteccionismo, hacia cerrar sus puertas y proteger su mercado interno, ¿qué debemos hacer los demás?

Yo creo que no solo es una vuelta al proteccionismo, sino que se plantea más en términos de negociación con efectos realmente prácticos. Yo estoy seguro que dentro de pocos días habrá un acuerdo entre EEUU y China que acabe con la guerra comercial de estos últimos meses. Pero, con independencia de este fenómeno, que es preocupante, a mí me preocupa más otra cuestión de fondo sobre EEUU, y es el abandono por su parte de la aproximación multilateral y del liderazgo, a lo que EEUU contribuyó a llamar el “Orden Liberal Internacional”, basado en el libre comercio, la cooperación multilateral, y la defensa de los valores occidentales. Y, en ese repliegue del mundo anglosajón, hay muchos riesgos porque hay un despliegue de otras grandes potencias, particularmente de China y, normalmente, lo que los analistas llaman “Un mundo post occidental” ya no es solo una perspectiva, sino una realidad y, yo creo, que lo que tenemos que hacer los demás, particularmente los países que creemos en la libre iniciativa privada, el libre comercio, la democracia representativa y las sociedades abiertas, es justo lo contrario a lo que está haciendo EEUU, una clara apuesta por la integración, la multilateralidad, el libre mercado y el libre comercio.

Pero, ahí, ¿qué facilidades estaría dando el resto del mundo? Se lo digo porque, por ejemplo en Ecuador, donde el mercado principal es EEUU, se ha hecho una lucha y un trabajo para abrir nuevos mercados y nos ha llevado años abrir uno que compre nuestros productos. A ese ritmo, nos toca seguir mirando a Asia, nuestro mercado principal, sin poder desatarnos de él.

Ecuador está en una posición geográfica que le permite mirar en todas direcciones pero, desde luego, tiene que mirar al norte porque EEUU es el principal cliente y el principal proveedor. Sin embargo, también tiene que mirar hacia otros lados del mapamundi y, es una realidad insoslayable, que hay que mirar hacia el Pacífico porque es ahí donde se está situando el centro de gravedad de la economía mundial. Aunque esto no puede impedir que miren también hacia el Atlántico, Europa y África. Esa multiplicidad de visiones es la que yo considero que tiene que seguir un país como Ecuador. Ustedes han llegado ya a un acuerdo con EEUU, pero también tienen un acuerdo con la Unión Europea y ese es el camino a seguir. Además, están los procesos de integración en América Latina. Ecuador está rodeado de la Alianza del Pacífico, que es un proyecto de integración que merece muchísimo la pena, de hecho, uno de los objetivos de mi visita es ver si podemos ayudar, desde una perspectiva económica y empresarial, a que se entienda bien lo que puede representar la Alianza del Pacífico, que defiende los mismos valores que defendemos en Europa.

¿Qué debemos hacer para entrar con fuerza en esa Alianza del Pacífico y poder mirar hacia el Pacífico? Este tipo de integraciones siempre genera temores. China logra producir a unos precios ridículos. Es imposible competir con ese país ya que tiene unas normas laborales completamente flexibles, explotadoras y totalmente rígidas. Entonces nosotros tenemos que mirar pero ¿qué debemos hacer para que China también considere que, al abrirse al mundo, tiene que mirar las condiciones en las que en otros lados se produce?

Sin ninguna duda, y muchas veces nos olvidamos de que los chinos no son respetuosos con las leyes de propiedad intelectual. Y ese es un tema muy serio y que ser muy exigentes al respecto, pero la respuesta, además de pedirle a china que hagan lo que deben para no ser competidores desleales a nivel global, es que nosotros hagamos también nuestros deberes y afrontemos la globalización y la revolución digital, que está cambiando la manera de producir y vender, de comprar y de consumir, la manera de trabajar y la manera de encontrar financiación. Y, o somos capaces de adaptarnos, o nuestro papel será cada vez menor en un mundo que mira en otras direcciones.

Hace un par de semanas hice una entrevista a una representante del Banco Mundial, y me dejó preocupada con un tema que no he podido hablar con los productores de banano porque la política nos absorbe, pero resulta que en Europa no hay problema de restricciones con las políticas de gobierno, sino que el banano ecuatoriano se está topando con restricciones por parte de quienes comercializan, es decir, las cadenas de mercado.

Yo creo que son dos temas distintos. Uno es el proteccionismo que puedan inspirar los gobiernos, los poderes públicos, y otra cosa es el poder del mercado y, quienes defendemos un orden liberal internacional, sabemos distinguir muy bien entre lo que significan las empresas y lo que significa el mercado. Nosotros somos pro mercado, evidentemente también pro empresas, pero cuando éstas abusan de su poder para extorsionar al mercado, lo que hay es que utilizar todos los mecanismos para favorecer la competencia y evitar esos abusos.